jueves, 23 de julio de 2015

Doble jornada histórica

Petru Racu (Milsami) festeja el gol más importante de su vida.
No podía calificarse de otra manera. Lo que vivimos las últimas 48 horas los amantes del fútbol internacional, aquellos que seguimos apasionadamente cualquier competición independientemente de ámbito, equipos u horario, fue una (doble) jornada absolutamente histórica. No todos los días suceden hechos tan importantes (a diferente escala, todo sea dicho) en tres confederaciones diferentes. Las sorpresas que comenzaron aún al calor de las veraniegas tardes europeas dieron a su fin en la madrugada norteamericana, por lo que comenzaremos por orden cronológico.

Como no podía ser de otra manera, la 2ª ronda previa de la Champions 2015/16 deparó varios resultados, clasificaciones y eliminatorias inesperadas. Ludogorets y Maribor dieron los dos grandes patinazos de la ronda. Ambos presentes en la pasada edición de la máxima competición continental (Maribor llegó a empatar ante Chelsea, y Ludogorets igual ante Liverpool), ninguno fue capaz de superar un turno que se presuponía sencillo para ellos. Los eslovenos cayeron ante el Astana, que remontó la desventaja de la ida para dejar en la cuneta a un cuadro más experimentado. También fascinante fue el doble duelo en que prevaleció el Milsami ante los búlgaros del Ludogorets. No contentos con romper todos los pronósticos venciendo en Razgrad, los moldavos repitieron gesta ante su escaso público, ya que su cancha se compara con la de cualquier equipo de pueblo (sin ánimo de menospreciar), algo que seguro que su millonario dueño ya estará planeando solucionar.

Otros que pasaron un mal trago aunque llegaron a salvar los muebles fueron tanto el Steaua como el Videoton. A los rumanos comenzó pasándoles el rodillo el Trencin, colocándose 0-2 en el primer tiempo (e igualando el global) merced a un comienzo fulminante. Los de Bucarest consiguieron equilibrar el marcador, pero un nuevo tanto de los visitantes en la recta final les hizo contener el aliento hasta el silbatazo del árbitro. Por los pelos, pero el que fuera campeón en 1986 continúa vivo. Por su parte los húngaros del Videoton sufrieron ante la resistencia del The New Saints, que les llevó a la prórroga. Los galeses se sobrepusieron al 0-1 de la ida con un resultado similar en casa de los azulgrana, pero cedieron en los últimos compases para caer con tanta pena como honor. Eso sí, viendo el resumen se aprecia la gran superioridad local, que pese a las muchas ocasiones que creó no fue capaz de anotar hasta el tiempo suplementario.

El resto de favoritos dio el paso esperado con más o menos complicaciones según el caso, pero estarán en una 3ª ronda en la que disfrutaremos de envites tan atractivos como Red Bull Salzburg-Malmö, Steaua-Partizan o Fenerbahçe-Shakhtar Donestk.

CRUZANDO EL CHARCO

Del otro lado del Atlántico solo se disputaron tres encuentros, ¡pero qué tres encuentros! Todos tuvieron algo especial e importante, todos pasarán a la memoria colectiva no solo por su significado si no también por la coincidencia en la misma noche. Siempre recordaremos lo que dos pequeñas selecciones caribeño-centroamericanas (?) dejaron sobre el césped, así como el hito de Tigres en la Libertadores. 

Sí, el cuadro mexicano esta vez cumplió las expectativas para superar a un grande como Internacional de Porto Alegre. Además, dándole la vuelta a la eliminatoria. Los brasileños habían ganado por la mínima el choque de ida, pero anoche desaparecieron en Nuevo León ante el potente conjunto local. La fiesta comenzó pronto, cuando Gignac anotó su primer tanto con la zamarra felina. Luego un autogol inverosímil de Gefferson puso más tierra de por medio, hasta alcanzar el éxtasis el público que colmaba el Estadio Universitario con el testarazo de Arévalo Ríos para convertir un 3-0 que ya sería inalcanzable pese al tanto de Lisandro López para reducir distancias en la recta final. 

De rebote, ya que los clubes aztecas no pueden disputar el Mundial de Clubes vía CONMEBOL se ha clasificado River Plate para la edición 2015, donde coincidirá con el FC Barcelona. Eso sí, para ambos queda el reto de lograr la Libertadores, algo que sucedería por tercera vez en el caso de los Millonarios y por primera no solo para Tigres, si no para cualquier equipo no sudamericano, con el aliciente de levantar el trofeo que ni Cruz Azul ni Chivas consiguieron cuando disputaron la final.

Por otro lado en la Copa de Oro unas inolvidables semifinales depararon la caída del local EEUU ante ¡Jamaica! así como la polémica resolución del Panamá-México, donde los aztecas lograron el pase a la instancia definitiva luego de remontar la ventaja panameña con dos polémicos penaltis, uno de ellos en el descuento y el otro en la prórroga (ambos magistralmente ejecutados por Andrés Guardado).

Os dejamos con la memorable victoria jamaicana ante Estados Unidos, que no perdía de local ante una selección caribeña desde que Haití les venciera en el lejano 1969. Las imágenes, ya históricas, no tienen desperdicio.

lunes, 13 de julio de 2015

Dominio paulista

Este fin de semana se ha disputado la 13ª jornada del Brasileirão, una fecha que completa el primer tercio de competición, suficiente para hacernos una idea de lo que puede trazar la liga hasta su finalización en diciembre. Pistas que siempre quedan pendientes de las ventas que se produzcan aún desde el continente sudamericano hacia Europa y Asia, pero también entre ellos como el reciente traspaso doble entre los dos clubes con las hinchadas más grandes de Brasil: Emerson Sheik y Paolo Guerrero, dos fabulosos jugadores que son historia viva de Corinthians, pasaron del Timão a Flamengo. Quizá el ejemplo más representativo.

Una gran racha ha llevado al Galo a liderar en solitario tras su sexto triunfo consecutivo, esta vez ante Ponte Preta por cero a dos. Curiosamente el líder Atlético Mineiro no ha podido por ahora ni contra su eterno rival (que le venció 1-3) ni contra los clubes paulistas contra los que se ha enfrentado. No explica nada, podría ser anecdótico, pero más bien parece ser algo sintomático. Están siendo los más consistentes, pero deberán mejorar en los duelos de máxima exigencia para mantenerse en lo más alto.

Por atrás llega Fluminense, lanzado por un doble motivo anímico: la difícil victoria 'in-extremis' en su visita al At.Paranaense con un tanto del eterno Fred, y el anuncio del fichaje de Ronaldinho, un impulso que bien combinado con su gran plantel puede suponer grandes alegrías en el futuro cercano para la institución carioca. Eso sí, deberán jugar mejor que ayer ya que el Furação fue tan superior que llegó a disparar el triple que ellos, si bien su desacierto unido a la gran actuación de Diego Cavalieri acabaron siendo decisivos.

Grêmio arregló su último traspiés (ante Chapecoense) con un convincente 2-0 contra Vasco da Gama que les mantiene cuartos en la tabla tras obtener 18 de los últimos 21 puntos en juego, una línea ascendente que les hace olvidar su mal comienzo para asentarse en la zona noble. Precisamente aquí debemos hacer un inciso, ya que São Paulo (que venció 3-1 a Coritiba) es quinto, siendo tres de los cinco primeros clasificados de origen paulista. El restante, Santos, ocupa puestos de descenso pese a ser vigente campeón del torneo estadual, aunque al menos se llevaron una alegría ante Figueirense, manteniéndoles a flote el incansable Ricardo Oliveira. En contraste el primer carioca es Fluminense (segundo), quedando muy lejos tanto Flamengo como Vasco da Gama, más habituados los últimos tiempos a la zona baja. Al menos Botafogo lidera la Serie B, pero recientemente se les ha complicado el panorama con dos derrotas en sus tres últimos partidos.

Y si con Flamengo y Corinthians comenzábamos, con ellos finalizamos. Ayer se enfrentaron entre sí en un Maracaná desencantado con su Mengo, un equipo que ha vencido tan solo uno de sus seis encuentros en casa, que no pudo contar con su gran incorporación reciente (debido a un acuerdo entre directivas) pero que sí tuvo frente a ellos a Vagner Love, antaño símbolo de los cariocas. Los locales pusieron ímpetu desde el comienzo, pero su nerviosismo acabó pasándoles factura ante un rival mucho más sereno y confiado. Los goles de Corinthians cayeron poco a poco, como una losa insalvable, certificando la gran diferencia actual entre ambos cuadros. Por eso unos pelean por no caer en el descenso mientras las miras de los otros enfocan el cetro nacional.

domingo, 5 de julio de 2015

Chile venció a la maldición; Argentina continúa la suya

Fiesta roja
El Estadio Nacional de Santiago reunía a los dos flamantes finalistas, los induscutidos mejores conjuntos del torneo (con permiso de Perú) dispuestos a romper sendas rachas de esas que carcomen por dentro con el paso de los años. Hace algunas semanas dijo el mítico Elías Figueroa, toda una institución en el país andino, que el mejor combinado chileno de siempre fue aquel que alcanzó las semifinales en la edición celebrada en 1962 en la que La Roja ejercía de anfitrión. En la siguiente década alcanzaron el subcampeonato de la Copa América en una definición a tres encuentros ante Paraguay, resistiéndose la proeza para ellos una vez más, algo que sucedía sistemáticamente desde que en 1916 se disputase la primera competencia que englobaba a las selecciones del cono sur. Siete de sus diez compañeras de viaje ya habían saboreado la gloria, lográndolo incluso Bolivia hace medio siglo. Caszely, Figueroa, Livingstone, Zamorano, Salas... pasaban los ídolos, las mejores generaciones, se completaban buenas actuaciones, pero no se tocaba metal.

Hasta anoche.

Desde el 4 de Julio de 2015 Chile tiene motivos para enorgullecerse de los Alexis Sánchez, Valdivia, Vargas, Claudio Bravo, Aránguiz, Arturo Vidal, Isla, Medel y compañía. Ya pueden gritar al mundo que son campeones, en casa, ante la Argentina de Messi, Di María y Mascherano, un fantástico equipo que pierde su segunda final en apenas un año. Pero, ¿cómo sucedió?

Chile alcanzó la última instancia superando varias polémicas ya desde el primer día. Desde el accidente con su Ferrari de Arturo Vidal hasta la batalla contra Uruguay en cuartos y los piques ante Perú en semifinales. Muchos decían que era injusto su avance, y no deja de ser cierto que les echaron una mano (por desgracia, como sucede con todos los anfitriones), pero su progresión mostraba un plantel convencido, certero, con hambre. Del otro lado Argentina avasallaba a Colombia pero apenas pudo batirles desde los once metros. La Albiceleste había acusado hasta entonces la capacidad para cerrar los partidos, resolviendo por la mínima, ganando con sufrimiento pese a su evidente superioridad. Ante Paraguay en semifinales se desquitaron a lo grande, con un 6-1 en el que incluso marcó Higuaín (el sexto, eh).

La final fue tan intensa como cabe esperar de dos potencias sudamericanas en busca de un título que acabase con sus respectivas agonías, pues si bien La Roja nunca había festejado nada, para un gigante como La Albiceleste no levantar un trofeo desde 1993 era una losa demasiado pesada. Empero, Chile jugó mejor, más convencida en un plan que apenas ha variado desde el choque inaugural. Argentina en cambio, jugó distinto tras un 'ataque de entrenador' de Martino, que retrasó a Messi para hacerle intervenir como base de la jugada mientras su equipo daba pelotazos que evitaban la intervención del genial 10. Uno de los tres grandes sinsentidos del Tata en la final, que siguió confiando ciegamente en un Higuaín empeñado en decepcionar en cada gran cita y que dejó a Tévez en el banco toda la noche. Difícil de entender, pero ello ayuda a asumir los porqués de la caída argentina.

Con todo, se llegó a la conclusión tanto de los 90' reglamentarios como de la prórroga (en la final sí había), alcanzándose unos penaltis que debían decidirlo todo. Chile cumplió su cometido, anotando sus cuatro lanzamientos. Messi fue el único que marcó por Argentina, en la que todo el mundo sabía que Higuaín fallaría el suyo, como así fue. Por ello a veces para explicar las victorias de unos hay que analizar las derrotas de otros, sin ánimo de demeritar pues Chile es justo campeón y hoy festeja sin paliativos una copa que persiguieron durante un siglo. 


Se acabó la maldición andina, siguiendo su curso aquella que dice que Argentina no gana nada desde el siglo pasado pese a haber contado desde su último triunfo con Maradona, Caniggia, Verón, Zanetti, Ortega, Batistuta, Ayala, Milito, Riquelme, Messi o Tévez. Y sin embargo tan inmensa cantidad de talento debe acabar desembocando en algo glorioso. Quizá el año que viene en USA 2016 (si es que se celebra).